Buenas vs malas transacciones #Tecnologia

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Una economía saludable, un mercado bursátil al alza y la disminución del desempleo, podrían poner de buenas a los consumidores estas vacaciones.

Se espera que los gastos en línea, durante las vacaciones, superen las cifras en tienda por primera vez.
De acuerdo con datos de PwC1, se espera que los consumidores aumenten sus gastos en un 6% este año. No obstante, el aumento de los gastos, que para muchos minoristas puede significar la diferencia entre un año exitoso y uno mediocre, probablemente también signifique un aumento en el fraude.

Muchas de las compras navideñas se realizarán electrónicamente, en algunos países como en Estados Unidos, el Cyber Monday ha reemplazado al Black Friday como el día de compras más destacado de la temporada2. Una investigación de Euclid, una firma de análisis minorista, muestra que el 42% de los compradores2 planea hacer más de la mitad de sus gastos de vacaciones en línea. De hecho, se espera que los gastos en línea durante las vacaciones superen las cifras en tienda por primera vez3. Sin embargo, este tipo de compras podrían ser una oportunidad para el fraude en el comercio electrónico.

Más allá de las pérdidas: los costos de gestión de fraude van en aumento 

De acuerdo con “Explorando el impacto financiero del fraude en un mundo digital”, un nuevo reporte publicado por Vesta Corporation y Javelin Strategy & Research, el impacto más grande ha sido sobre los comerciantes de bienes digitales, que han perdido 9.7% de ingresos en promedio debido al fraude, un aumento del 13% a partir de 2016, del cual el comerciante ha tenido una pérdida en promedio que asciende a un millón de dólares.

En ese sentido, no es sorpresa que los costos de gestión de fraude subieran un 17% en promedio para el minorista durante 2017. Mientras que, para los minoristas de productos digitales, el aumento fue aún mayor con un 42%.

Los factores detrás del aumento en el fraude en línea

A medida que el volumen de compras de los consumidores continúa cambiando a canales digitales, los estafadores continuarán centrado sus esfuerzos en identificar y explotar los atributos únicos del comercio electrónico. Esto plantea peligros para los comerciantes de hoy y del futuro próximo. El comercio electrónico no está ni cerca de alcanzar su punto máximo, ya que todavía representa solo alrededor del 10% del gasto minorista total. Según otro informe de Javelin, se espera que las compras electrónicas se aceleren en los próximos tres años, con aumentos anuales de $ 50 mil millones en promedio, arriba de $ 40 mil millones durante los dos años anteriores.

Ciberdelincuentes cada vez más inteligentes

Finalmente, los criminales simplemente se han vuelto más inteligentes. Al aprovechar tecnologías como la Red Privada Virtual (VPN) y máquinas virtuales, pueden cometer fraudes utilizando tácticas que, hace unos años, no eran tan comunes.

Estos incluyen ataques de botnet, donde un estafador toma las computadoras sin el conocimiento de los propietarios, cada vez que se establece un bot, vincula las computadoras secuestradas para establecer una red. El cibercriminal puede usar la poderosa red de computadoras conectadas para hackear el sitio de un minorista en línea, acceder a las sesiones de los clientes y completar transacciones sin que nadie se dé cuenta.

Otro nuevo tipo de operación es la función “Comprar en línea, recoger en la tienda” (BOPIS), misma que es cada vez más ofrecida por los minoristas que tienen tiendas en línea y físicas. Con BOPIS, los estafadores que pueden estar a miles de millas de distancia, pueden hacer pedidos en línea y luego designar corredores para que salten de tienda en tienda para recoger los artículos.

Los estafadores han adoptado nuevas tácticas y tecnologías que dificultan la detección del fraude tanto en línea como móvil, lo que obliga a los minoristas a responder con sus propias contramedidas. Sin embargo, un mayor gasto en medidas antifraude está reduciendo la capacidad de los comerciantes para invertir en otras áreas de su negocio.

Por lo anterior, es importante que los comerciantes no sólo implementen nuevos métodos antifraude, sino que también tengan conocimiento de los tipos de fraude que operan hoy en día. 

Principales riesgos de fraude para la temporada navideña

Como dice el dicho, más vale prevenir que lamentar. De acuerdo con datos de Deloitte, el año pasado en México el 38% de los mexicanos, realizó sus compras navideñas por internet, por lo que se espera que este año haya un incremento.

Es por ello que, tomando en cuenta que se acerca la época en la que se registran mayores compras, los comerciantes deben poner especial atención a los siguientes riesgos.

Las transacciones no autorizadas ocurren a través del uso de tarjetas robadas o credenciales de pago, que permiten a los estafadores hacerse pasar por el cliente y realizar compras en la tarjeta robada o en la cuenta de pago. Las pérdidas de transacciones no autorizadas proliferan debido a que los estafadores se vuelven cada vez más expertos en disfrazar sus ubicaciones y dispositivos reales, superando los candados de compra de muchos minoristas electrónicos. En 2017, estas transacciones produjeron una pérdida comercial promedio de más de   $462,000; es decir, un 25% más que en 2016, o más del 43% de las pérdidas.

DOS

Adquisición de cuenta

La adquisición de cuenta (ATO) ocurre cuando un defraudador realiza compras utilizando la información de la cuenta personal de algún minorista (por ejemplo, nombre de usuario y contraseña). ATO representó una pérdida comercial promedio de casi $285,000 en 2017, según el estudio Vesta/Javelin, lo que también representa alrededor del 27% de las pérdidas por fraude de comerciantes promedio.

ATO difiere de las transacciones no autorizadas, en ésta el delincuente toma el control de la cuenta (como un nombre de usuario y contraseña de Amazon Prime), a menudo restablece su nombre de usuario y contraseña. Además, este tipo de fraude con frecuencia implica cambiar la dirección física o el número de teléfono en la cuenta para evitar que el titular legítimo descubra el robo.

La lucha contra ATO se ha vuelto más difícil con el aumento de la adquisición de cuentas secundarias. Esto ocurre cuando los delincuentes ponen en peligro las cuentas no financieras para facilitar la adquisición de cuentas mercantiles o financieras por parte de la cuenta.

Las cuentas móviles se han convertido en objetivos especialmente populares. Al tomar el control de una cuenta móvil, un delincuente puede interceptar alertas, restablecer contraseñas y enviar contraseñas de un solo uso por SMS. La adquisición secundaria de la cuenta también hace que ATO sea más difícil de confirmar. Lleva un promedio de 53 días detectar el fraude de adquisición de cuenta, en comparación con un promedio de 30 días para todos los tipos de fraude.

TRES

Fraude amistoso

El fraude amistoso, difiere de los otros dos, ya que, en éste, el defraudador es el titular principal de la cuenta de pago. Este tipo de fraude produjo una pérdida comercial promedio de más de $ 323,000 en 2017, un 4% más que en 2016, y representó alrededor del 30% del total de las pérdidas.

El fraude amistoso surge a través de una combinación de factores. El más grave es el abuso intencional del sistema de contracargos, que equivale a una especie de ciber-robo, mientras que los menos graves, pero no menos impactantes, son las transacciones “controvertidas”.

Las compras involuntarias y las no reconocidas también contribuyen de manera importante al fraude amistoso. A menudo, los consumidores verán un cargo en el resumen de su tarjeta de crédito y no reconocerán al comerciante ni el monto del cargo. Las compras pueden ser irreconocibles debido a nombres comerciales poco claros en los registros de transacciones o a las diferencias en las fechas de transacción (en comparación con las fechas de envío).

A su manera, esta forma de fraude puede ser la más desafiante. Debido a que el comprador es el titular de la cuenta de manera legítima, por lo que aprobará todos los filtros de prevención de fraude o de protección de identidad. En ese sentido, los esfuerzos para combatirlo pueden verse obstaculizados por el deseo de evitar alienar al cliente. Puede llevar mucho tiempo y ser costoso luchar contra un reclamo de devolución de cargo, y, a menudo, aceptar la pérdida es la opción menos costosa.  

Una amenaza creciente y en evolución 

Para muchos minoristas, una temporada festiva exitosa es esencial para un año próspero. Pero con el auge de las oportunidades fraudulentas a través de canales de pago digitales, es probable que los estafadores intensifiquen sus ataques en línea esta temporada.

Los comerciantes deben monitorear sus esfuerzos -incluido el despliegue de herramientas, procesos y personal- para determinar cuáles son los más efectivos y hacer frente a esta creciente y constante evolución, por lo que sacrificar más del 20% de los costos operativos para la gestión del fraude no debería ser una opción, especialmente en un entorno increíblemente competitivo que exige innovación y crecimiento constantes.

Si los comerciantes no abordan con prontitud estos desafíos emergentes de fraude, esta temporada de compras navideñas podría ser la última vez que sirvan a sus clientes.

 

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