Cambios en la industria automotriz mexicana #PuntoDeInflexión

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Por: José Rivero, Country Manager de Infor México
 
Si se busca un objeto que represente el cambio de la sociedad a través del tiempo, el automóvil sería el ejemplo ideal. Atrás han quedado los días en los que el auto era un objeto de metal más que satisfacía la necesidad de transportarse, ahora son mecanismos complejos y sofisticados y cada vez más inteligentes que además de transportar, buscan brindar confort al usuario.
A medida que el nivel de detalle fue aumentando, el proceso de elaboración y materiales se fue haciendo cada vez más complejo, lo cual nos lleva a la atmósfera de cambio que se respira actualmente. Hoy, el mundo de la industria automotriz se encuentra en un periodo de transición hacia un futuro cada vez más tecnológico,  sostenible y cada vez más acelerado por la coyuntura internacional, en el cual Tesla ocupa el primer puesto.
En el caso de la industria mexicana, el camino al cambio se ha vuelto complejo pero lleno de áreas de oportunidad. Este 2022 debe superar los siguientes retos:
·         T-MEC, previo a su renovación, el antiguo TLCAN fue un instrumento clave para el desarrollo de la industria automotriz mexicana, permitiendo crear amplias cadenas de producción y crecer el proceso de ensamblaje en México, sin embargo, el T-MEC entró en un contexto global que busca afianzar las diferencias entre regiones, el cual se reflejó en el incremento al Valor de Contenido Regional (VCR) de  62.5% a 66%.
·         COVID-19, sumado a que el T-MEC entró en vigor el mismo año que la pandemia, la cuarentena mundial ocasionó problemas y retrasos en la producción además de una crisis económica. En 2020, las ventas de vehículos ligeros fueron de 950 mil 63 unidades, siendo el año con índice más bajo durante la pandemia. Según datos del Inegi, las ventas de autos registradas en los dos primeros meses de 2022 han sido las más bajas en una década.
·         Inflación, el contexto de recuperación por COVID-19 y el panorama geopolítico actual, han ocasionado retrasos en la cadena de suministro y el encarecimiento de materias primas, llevando a una escasez de microprocesadores y, por ende, una reducción en la producción de automóviles y un alto precio del producto final.
·         Transición hacia EV. Aunque aún es marginal, pues en el primer trimestre del año se vendieron solamente 631 unidades eléctricas, 1072 híbridas plug-in y 9315 híbridas, la llegada masiva de los vehículos eléctricos está cada día más cerca. Los cambios necesarios en la infraestructura de las ciudades y las carreteras es inminente, pero también a nivel manufactura se requiere una transformación para estar a la altura.
La suma de estos factores expusieron la dependencia y dificultad de mantener complejas cadenas de suministro global y, del mismo modo, plantearon la necesidad por optimizar y digitalizar el control logístico a la vez de invertir en el desarrollo de chips semiconductores, área en la que la compañía Tesla aventaja al resto por innovar en su estructura corporativa y fabricar gran parte de su electrónica.
En este tenor, es conveniente apostar por la transformación digital y soluciones de Software ERP en la nube con funcionalidad de última milla para la manufactura industrial, terreno en el que Infor tiene una sólida ventaja. La utilidad de contar con este tipo de tecnología es que, además de rápido, protege de ataques cibernéticos y garantiza el correcto funcionamiento de la cadena de suministro, tal es el caso del productor alemán automotriz, DBK David + Baader GmbH (DBK), que de la mano de Infor logró recuperar y rehacer un nuevo sistema de TI en cuestión de semanas, sin perder ganancias durante el proceso.
Sin duda, el panorama actual representa un reto para la industria automotriz mexicana, no obstante, de la mano de aliados que sepan innovar su sector y pensamiento estratégico, la industria automotriz conducirá a un futuro tecnológico cada vez más auto sustentable y eficaz.

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