Cinco técnicas de conducción para ahorrar hasta un 30% de #combustible

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Webfleet, uno de los proveedores líderes de soluciones de telemetría y parte de Bridgestone, recuerda que el combustible es uno de los elementos que más altos costos representa para las flotillas. Por eso, los gestores de flotas de todo el mundo analizan el comportamiento, el rendimiento y los hábitos de conducción de sus operadores mientras buscan estrategias que les permitan reducir estos altos costos relacionados con el consumo de gasolina.

Algunos estudios revelan que solo el rubro relacionado con el consumo de hidrocarburos puede representar más del 30% de los costos de operación de una flota. Teniendo esto en cuenta, capacitar al personal en la implementación de mejores técnicas de conducción se convierte en un elemento obligado para alcanzar altos niveles de ahorro de combustible, ya que el éxito de mejorar el rendimiento de las unidades está determinado por la forma de manejo de quien las conduce.

Consciente de ello, Webfleet comparte cinco técnicas de conducción que llevan a una mejora operativa de las unidades.

  1. Control de crucero

Las nuevas tecnologías incorporadas en los vehículos, como el llamado «piloto automático» o control de crucero, son altamente eficientes al momento de tener una unidad en ruta. Activar esta función con frecuencia en trayectos largos como carretera, autopistas o segundos pisos de vías primarias puede significar un ahorro de combustible de entre un 5% y un 10%. El uso de esta función es especialmente útil porque nos evita realizar cambios bruscos y constantes en las velocidades que impactan directamente en un mayor consumo de gasolina.

En la mayoría de los vehículos que actualmente existen en el mercado activar esta función es muy sencillo. Basta con elevar la velocidad de la unidad a 40km/h; una vez que esta se ha alcanzado, y si la longitud del trayecto lo permite, solo es necesario activar la función de crucero y soltar el acelerador. Con esta acción la unidad mantendrá la velocidad al nivel que la hayamos fijado y se desactivará al momento de pisar el freno.

 

  1. Evitar conducir a alta velocidad

Tanto los vehículos empresariales como los de uso particular están configurados para que al mantenerlos en una velocidad entre 60 y 80 km/h el gasto de diésel o gasolina sea menor, ya que en un escenario contrario (incrementando la velocidad) la resistencia aerodinámica aumentará y, en consecuencia, también lo hará la demanda de gasolina. Una conducción en punto óptimo de velocidad puede ahorrar hasta un 30% de combustible.

 

 

  1. Cambios de marchas adecuados

Aprender a cambiar de marcha de manera adecuada es un elemento clave para evitar un mayor consumo de combustible. Un motor que se acelera por encima de un nivel normal o aceptable de revoluciones por minuto (RPM) consume mucho más combustible que uno que se mantiene en los niveles adecuados, sin forzar al máximo los cambios de velocidad.

Además, un cambio de marchas adecuado ayuda a mantener las RPM en niveles eficientes de combustible a la vez que protege la salud del motor y ahorra hasta un 35% de combustible. Una buena práctica es subir de marcha al principio del proceso de aceleración, en torno a las 2,000 o 2,500 RPM.

  1. Tiempo de ralentí

Particularmente en el segmento de logística es frecuente que los conductores mantengan encendido el motor de sus unidades para mantener el aire acondicionado en funcionamiento. Está claro que el confort para los operadores dentro de la cabina es un factor muy importante para su desempeño en carretera o trayectos largos; sin embargo, es importante que encuentren el equilibrio entre esta práctica y tener las unidades a la sombra o hacer uso de cortinas para controlar la temperatura de las cabinas. Reducir el tiempo de ralentí un 20% puede contribuir en un importante ahorro de combustible.

  1. Conducción por inercia

La marcha por inercia consiste en soltar el pedal del acelerador mientras se deja el vehículo en marcha, disminuyendo gradualmente la velocidad a través del motor. Emplear esta técnica es particularmente útil, ya que no se consume combustible.

Por lo tanto, la inercia ahorra combustible a la vez que permite al conductor anticiparse y responder a las circunstancias. Al acercarse a un atasco o a zonas peatonales, por ejemplo, el conductor puede soltar el acelerador y avanzar por inercia. Si no es necesario frenar, el conductor puede recuperar la velocidad del vehículo sin tener que acelerar mucho ni consumir combustible.

Finalmente, es importante destacar que toda esta información, tanto del desempeño del conductor como del vehículo, es recopilada por los dispositivos de Webfleet. Estos no solo son una solución de telemetría en sí mismas, también se integran con el concepto OptiDrive 360 de Webfleet, el cual tiene como propósito conocer el estado y el desempeño de las unidades y proveer de información valiosa en tiempo real que permita a las organizaciones mejorar sus hábitos de conducción.

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