La importancia de la comunicación en la empresa #Notadelmomento

 

Mucho se habla entre agencias de mercadotecnia, consultores de comunicación y muchos otros especialistas sobre la importancia de la comunicación en las empresas. En especial en la era en la que nos encontramos viviendo en la que somos seres comunicativos para poder existir en el panorama de los demás. Nuestra comunicación nos da nuestro significado y valor en la sociedad.

 

La comunicación es vasta y casi inclasificable, existe comunicación interinstitucional, interpersonal, intercultural, comunicación institucional, comunicación organizacional, y hasta existe comunicación entre plantas y seres que no precisamente entendemos como seres vivos. Esta enorme definición de comunicación responde a algo: la necesidad de dar un mensaje. La complejidades en la forma de dar a entender y recibir el mismo son las que han ramificado la comunicación.

 

Sin embargo, en un sentido práctico y meramente empresarial, podríamos definir la comunicación empresarial como lo que una empresa dice sobre sí misma a la comunidad en general. Este mensaje se puede dividir en dos grandes grupos que no necesariamente viven separados entre sí:

  • Comunicación externa: es el mensaje o los mensajes que la empresa proyecta hacia la sociedad, a su target, a sus clientes actuales y a las autoridades. Aquí se entienden campañas de comunicación, páginas de internet, folletos y todo material con información que la empresa quiere dar a conocer.
  • Comunicación interna: es el mensaje que la empresa da a sus colaboradores, ejecutivos y directivos para garantizar la cohesión, el clima adecuado y que todos trabajen con los mismo “valores”.

 

Sobre la comunicación externa se ha hablado mucho, pero la comunicación interna es una de las grandes olvidadas cuando se trata de hablar de la comunicación de las empresas. El problema es que el mensaje que se proyecta en la comunicación externa debe ser consiste con el espíritu y los valores de la empresa. Estos valores deben permear a todos los colaboradores de manera efectiva.

 

Uno de los problemas principales radica en la jerarquización de la comunicación: a lo que se va “para el cliente” se le invierte una buena porción del presupuesto para comunicación (ya de por sí reducido) y la comunicación interna se deja en manos del departamento de Recursos Humanos quienes a su vez delegan la responsabilidad a personal en prácticas profesionales o en internado. Después de todo, el departamento de Recursos Humanos está ocupado en otras tareas, pero la comunicación interna no puede dejarse tan a la ligera.

 

Si bien es cierto que una estrategia de comunicación interna no requiere los recursos económicos que una campaña de comunicación masiva, no hay que dejar de lado que los colaboradores son los primeros evangelistas de la marca.

 

Un colaborador que tenga muy claros los valores, el know how y los ideales de la empresa será un colaborador que podrá hablar muy bien de su espacio de trabajo, de la filosofía empresarial y, además, se garantiza su permanencia y fidelidad hacia la empresa. Darle al colaborador el conocimiento de los procesos, su espacio en la empresa, sus prestaciones y las implicaciones de su trabajo en la sociedad lo llevarán a empoderarse, a sentir que sus esfuerzos son una parte integral del todo y lo motivarán a seguir trabajando por el bien de la empresa y de sus compañeros.

 

Pongamos un ejemplo práctico:

 

Una persona colabora en una empresa de automóviles. Desde el primer día se le habló de las prestaciones con las que cuenta, su sueldo se maneja de manera transparente, se le ofrecen constantemente opciones de capacitación, además existen canales de comunicación con los mandos medios y altos, además de un ambiente de trabajo sustentado en los valores de la empresa. Conforme va pasando el tiempo, esta persona se ve en la necesidad de comprar un auto. Compra uno de la empresa en la que labora. En las reuniones familiares le preguntan por qué y él habla del ambiente que le da a los trabajadores, de los programas de sustentabilidad, del compromiso social de la empresa y, por ello, vale la pena invertir en ella.

 

Por el otro lado, una persona trabaja en una empresa que es muy hermética con lo que hace. Cada quién debe cumplir su deber sin más motivación. No hay manera de comunicarse ni de sentirse parte de la organización. Sus prestaciones están ahí, pero nadie se las hace saber. Nadie le habló de los valores de la empresa ni de las repercusiones de su trabajo. Esta persona, cuando pueda, dejará la empresa de la misma forma en la que llegó.

 

La comunicación es el primer eslabón para crear una cadena de fidelidad con la empresa. Si una empresa es incapaz de generar fidelidad en su interior ¿cómo pretende generarlo hacia el exterior?

 

Un mal manejo de la comunicación interna puede tener repercusiones terribles para una empresa: demandas, escándalos y mucho más.

 

Al día de hoy siguen existiendo empresas que creen que la comunicación interna sólo es importante para sacar boletines, pero hay una vieja frase que circula en las redes sociales “¿cómo quieres mejorar el mundo si tú estás mal?”. De ahí surge la importancia de la comunicación interna para fidelizar a los colaboradores.

 

 

Frank Moreno, marketero y publicista. Más de 200 marcas impulsadas, director de agencia de publicidad Endor Mx.