Diferencia entre reconocer y dar atole #reconocimiento

868 0

Por Michael Convey – Director de Convey Publicidad

Hablar sobre el reconocimiento laboral parecería repetitivo, imagino que es parte de los 10 mandamientos del área de recursos humanos, pero en más de 20 años que llevo trabajando, lo he visto realmente poco y muchas veces esa distinción es puro atole con el dedo.

Hay quien piensa que hacerlo puede provocar inflamación en el ego (que casi no hay en la publicidad) y como resultado se tendrían colaboradores, que se saben buenos, exigiendo mejores condiciones de trabajo, “exigiendo lo que merecen”; por lo tanto, para este tipo de jefes es mucho mejor mantener a los subalternos bajo su yugo. Lo peor de este tipo de empleadores, es que utilizan el reconocimiento como un paliativo cuando alguno de los subordinados les pide un aumento o un puesto –“¿un aumento? Yo creo que eres muy bueno diseñando, eres una pieza clave para la compañía, admiramos mucho tu trabajo, sigue poniéndote la camiseta y en seis meses ya seguro podemos platicar del incremento”–. A esto se le conoce como “dar atole con el dedo”.

El reconocimiento, al igual que una buena campaña de publicidad, debe ser creíble y debe generar una acción. Cuando lo que dice el jefe no cuadra con lo que hace, resulta insultante para el empleado, pues le hace sentir que le están viendo la cara de idiota. Si te dicen que eres una pieza clave, pero ni siquiera te consideran para un aumento, no tiene lógica. Un reconocimiento real, está acompañado de nuevos retos, de una crítica constructiva, de futuro. Si no lleva nada de esto, son palmaditas en la espalda que, en lugar de motivar, encabronan.

La aprobación no son puros aplausos, es un análisis completo, solo así el colaborador sabe que lo que hace lo ven los jefes, que no es un número más en la empresa. Nada más gratificante que saber que la gente está atenta a tu trabajo, que te ubican, que te consideran.

Ante una solicitud que no puede ser atendida (como un incremento de sueldo o un cambio de puesto), es preferible ser claro en la negativa “No te doy el puesto, porque no tienes la capacidad, lo quieres, tendrías que demostrar…”, “No te puedo dar un alza salarial porque la compañía no está en las posibilidades”.

Si bien los mexicanos estamos acostumbrados a andarnos por las ramas, debemos cambiar ciertos hábitos, ser claros a la hora de dar una recomendación o reconocimiento y objetivos a la hora de recibirlo. Nadie puede sentirse ofendido porque le digan qué le falta o cómo puede mejorar; solo seamos sinceros, nada de dar “atole con el dedo”.

Related Post