Gestíca, conexión entre científicos y empresarios #Negocios

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“Estoy convencida de que el mejor emprendedor es el científico, porque estamos acostumbrados a los métodos y el emprendimiento es uno de ellos, no es, como muchos piensan, un acto de inspiración”. Esa idea fue la que llevó a la bióloga Mariana Achirica Acosta a crear Gestíca Gestión Científica, proyecto innovador que vincula a investigadores y empresarios para el desarrollo de proyectos tecnológicos, formación de instructores y planes de emprendimiento.

Egresada de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Mariana Achirica Acosta se trasladó a Baja California donde, además de trabajar en el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), pudo estudiar la maestría en manejo de ecosistemas en zonas áridas en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), lo que le permitió desarrollarse en un ambiente multidisciplinario.

“En mi proceso de búsqueda de asesor para la tesis de maestría, encontré a la doctora Mariana Villada, quien se dedicaba a la política pública. Fue quien me dio a conocer la Interfaz Ciencia-Política, lo que despertó mi interés y comencé a documentarme. Fui encontrando los puntos que unen y separan la ciencia del gobierno y el papel de un knowledge broker, que es una o un grupo de personas, herramientas digitales, entre otras, que acercan perfiles científicos y no científicos. En la búsqueda, apareció un artículo titulado The Rise of the Knowledge Broker de Morgan Meyer, contacté al autor y me invitó a estudiar en una estancia de tres meses en París, Francia, donde generé una estrategia dirigida a científicos que necesiten comunicarse con gobiernos y viceversa”.

Mariana Achirica identificó que hasta hace un par de años no existía, a nivel mundial, una carrera formal que otorgara el título de knowledge broker, a pesar de que esta especialidad se utiliza desde hace varios años en el área de la salud, donde fungen como intermediarios en lo que se refiere a la comprensión de términos y lenguajes entre doctores y pacientes.

“Lo primero que hice al regresar a Querétaro fue pensar cómo iba a generar un negocio de mi tesis de maestría, así que entré a una incubadora de empresas en la Secretaría de la Juventud (Sejuve) durante cuatro meses, con lo que me familiaricé con términos empresariales, contabilidad y validación de mercado, entre otros. Además, soy egresada de la primera generación del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) de emprendimiento científico en línea en español. En todas estas etapas me quedó claro que a los científicos no nos enseñan a hacer negocios, esto fue el punto de inicio para desarrollar mi empresa”.

Mariana Achirica Acosta señaló que el proyecto Gestíca inició a través de conferencias y cursos a universidades y centros de investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) sobre emprendimiento científico, que abarcaban metodologías adaptadas a esos perfiles.

“Estos cursos los seguimos dando y están validados ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS); son de 20 horas y constan de cuatro módulos donde se explica qué es un emprendedor científico, la interfaz ciencia-empresa, cómo llevar una idea a un producto o servicio, financiamiento tradicional y alternativo, utilizando distintas metodologías. Lo primero que se debe saber es quién es su cliente, sus necesidades y luego diseñar un producto; en el ámbito científico suele ocurrir que les cuesta trabajo colocar en el mercado lo que generan”.

La directora general de Gestíca, que pertenece a las redes temáticas de Socioecosistemas y Sustentabilidad y de Convergencia de Conocimiento del Conacyt, además de ser miembro del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, A.C. (Fccyt), destacó que el proyecto implica también reconocer las necesidades del sector empresarial y con ello vincular a la comunidad científica, tanto de universidades como de centros de investigación.

“Pensando en el lado empresarial, buscamos generar una propuesta de valor y ofrecer un producto interesante para esta comunidad; para ello, decidí capacitarme más y entré a una incubadora francesa de proyectos tecnológicos llamada Numa en la Ciudad de México. Empezamos trabajando con pequeñas y medianas empresas. Ellas, cuando solicitan un fondo como los que ofrece el Conacyt, las obligan a relacionarse con científicos e investigadores y este fue el punto de partida para descubrir cómo Gestíca podía mejorar esta relación”.

Plataformas para la interacción entre científicos y empresarios
Mariana Achirica Acosta indicó que, a partir de una investigación en la que se identificaron las relaciones entre científicos y empresarios, se crearon plataformas en Gestíca, tanto en página de Internet como en la red social Facebook.

“En la página de Gestíca, tenemos dos tipos de cuestionarios donde los científicos y empresarios se registran y nosotros hacemos el resto. Hasta hoy tenemos más de 600 científicos inscritos de casi todo el país, además de otras naciones como España, Inglaterra, Costa Rica y Colombia, entre otros. Con esto validamos su necesidad de vincularse con las empresas, hay una demanda de oportunidades laborales y oportunidad de que nosotros como empresa podamos acercar talento científico para resolver demandas científicas y tecnológicas para las empresas que buscan innovación”.

Puntualizó que el proyecto está diseñado para empresas interesadas en conocer cómo integrar a los científicos en sus áreas de trabajo o prestación de servicios. 

“Estamos a punto de generar nuestro primer caso de éxito en que la empresa nos dio a conocer sus necesidades y nosotros, en Gestíca, hicimos el filtrado de los perfiles científicos para generar un match. Para participar con nosotros, los científicos no necesariamente tienen que salirse de donde laboran. Facilitamos el proceso llevando el proyecto y subcontratamos al investigador, aunque ellos deben conocer los estatutos de sus universidades o centros de investigación sobre lo que conlleva trabajar con empresas en términos de disponibilidad de tiempo y actitud. Es importante que las incubadoras no le tengan miedo a los científicos y viceversa”. 

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