Hombre de Empresa u Hombre-Empresa #Marketing

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Por @JossEspinosa

En recientes fecha he estado viendo series y películas que hablan de ejecutivos bien situados a los que alguna reestructuración en su organización o algo inesperado los deja sin trabajo.  Al final son películas en las que si te lo propones triunfas, encontrando un mejor trabajo o poniendo tu propia empresa.

Quizás es una forma de abrirle los ojos a muchos profesionales a que cuiden su trabajo, que no lo sientan seguro o que vayan por algo más.  Pero hay un estereotipo recurrente que podría ver como interesante en estas películas, que a todos los que les sucede la “tragedia” de quedarse sin trabajo es porque, aunque las empresas hace mucho tiempo consideran a la gente como un recurso y no como un ser humano, las personas siguen comportándose con un sentimiento de pertenencia.

Y es que yo todavía escucho a algunos empleados que dicen “yo soy de…” y realmente no eres de nadie y menos de una empresa porque “vendemos” nuestro trabajo, pero no nuestra marca personal.

Podría pensarse que estoy en contra de las empresas, pero no es así, yo también tengo una empresa así que es todo lo contrario. Creo en los empresarios, pero en los de verdad, no en esa élite de directivos que no ha sido capaz de crear nunca nada y nunca son responsables de sus errores. Creo en esos emprendedores que se juegan lo poco que tienen para salir adelante y crear riqueza. Lo que no me gusta son esas organizaciones que actúan en función de lo que decide un grupo de accionistas a miles de kilómetros y que al tomar una decisión no piensan en la gente que se juega todo todos los días por esa empresa y sólo piensan en lo que significa su decisión en dinero y en utilidades.

Entonces, para cambiar las cosas y posicionar nuestra marca personal aún en nuestro trabajo actual, es bueno dejar de pensar como hombres de empresa y empezar a pensar como Hombres Empresa.  Porque mientras pensemos como empleados, siempre estaremos un escalón por debajo y tendremos que “mendigar” un empleo o aceptar órdenes absurdas. Pero si pensamos como empresas que proporcionamos servicios, nos pondremos al mismo nivel y no estoy diciendo que te hagas autónomo, estoy diciendo que, aunque estés trabajando para otros, tu mentalidad debe ser la de alguien que se “asocia” a una organización.

Ahí cobra todo el sentido el concepto de Marca Personal. Dentro de una organización también es posible diseñar estrategias de Branding Personal.  Si piensas como una Empresa Unipersonal debes tener en cuenta todos los “departamentos”:

  • Necesitas un área de compras. ¿Dónde vas a adquirir los conocimientos que necesitas?
  • Necesitas un área de marketing. ¿Cómo vas a dar a conocer lo que haces?
  • Necesitas un área de producción. ¿Cómo vas a crear los documentos, presentaciones y entregables?
  • Necesitas un área de logística. ¿Cómo vas a organizar todos esos elementos?
  • Necesitas un área de finanzas. ¿Cómo vas a gestionar los recursos económicos?
  • Necesitas un área de Innovación. ¿Cuánto vas a innovar y a crecer profesionalmente el próximo año?
  • Necesitas un área de ventas. ¿Cómo vas a argumentar y cerrar acuerdos sobre lo que aportas?
  • Necesitas dar el 100% y no estar esperanzado a lo que te pidan porque NECESITAS posicionar tu marca personal al grado de que paguen más por ti que por cualquier otro sólo porque eres tú.

El mundo está cambiando y no es malo. Simplemente debemos dejar de comportarnos como dóciles “empleados” y empezar a hacerlo como profesionales que tenemos algo que aportar. Como CÓMplice constructora de marcas te recuerdo que Tú eres tu marca, tu profesión es tu empresa y tu trabajo es tu producto. No mezcles las cosas.

Joss Espinosa

@JossEspinosa constructora de marcas 24×7 en @COMplicesCOM nativa digital con 10 años de experiencia en las áreas de editorial, relaciones públicas, imagen persona

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