La #diversidad y su rol en la construcción de empresas innovadoras

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Por: Cibele Garriante, Director Senior de Recursos Humanos en Lumen LATAM

La diversidad es una práctica que dejó de ser exclusiva del discurso de las empresas. En la sociedad en la que vivimos, es imprescindible cuidar a todo tipo de personas, especialmente a las minorías. Y este factor es aún más importante en la tecnología, donde las mujeres inscritas en carreras del área no alcanzan al 28%, por ejemplo, según informa ONU Mujeres.

En este sentido, anhelar ideas y tecnologías innovadoras, tener personas conectadas en todos los rincones del mundo y alcanzar grandes avances en la humanidad, sólo será posible si tenemos una diversidad de pensamientos para desarrollar estas innovaciones.

La tecnología como apoyo del factor humano

Actualmente, la IA ha contribuido, por ejemplo, desde la etapa de reclutamiento. Sí, el algoritmo puede entrenarse para ayudar a identificar sesgos en las descripciones de puestos de trabajo y ayudar a los sistemas a recomendar frases y palabras para crear descripciones de puestos más inclusivos. También puede estar presente en sistemas que realizan evaluaciones objetivas de habilidades, competencias y talentos, ignorando factores demográficos como género, raza y edad.

Un estudio divulgado por Mercer, analizó los impactos de las tecnologías de Diversidad e Inclusión en el mercado de trabajo y la creciente importancia que dichos softwares han adquirido: 43% de las soluciones existentes se concentra en la adquisición de talentos, mientras que solo el 12% se desarrolla para el compromiso y retención de los colaboradores.

A pesar del valor indiscutible de dichas iniciativas, resulta fundamental mantener el sentido crítico y sensible en cada etapa y en las iniciativas en una corporación. La tecnología es una parte del proceso. Esta ayuda  no excluye la mirada atenta de los gestores y los análisis recurrentes para combatir las desigualdades salariales y el prejuicio en el ambiente de trabajo. Porque la empatía y el respeto, por sobre todas las cosas, son y siempre serán inherentes al ser humano.

Encarar la diversidad como factor de innovación

Una cosa es segura: el progreso no puede darse sin cuidado y responsabilidad. Y eso comienza mirando hacia adentro, a nuestra gente.  Recientemente, divulgamos nuestro informe Ambiental, Social y de Gobernanza (ESG) de 2020. Un trabajo global fundamental que nos guía para desarrollar y mejorar las estrategias que construyen el futuro de la empresa.

Fue un año intenso.  Aumentamos las metas de diversidad lanzando programas mejorados, que incluyen capacitación sobre sesgo inconsciente, paneles de contratación, proyectos de orientación sobre diversidad, la conclusión de un estudio de equidad salarial, entre otras acciones.  En abril, la revista Forbes nominó a Lumen para su lista de Mejores Empleadores para la Diversidad por segundo año consecutivo, en los Estados Unidos.

Lo que más me enorgullece es ver nuestro trabajo sobre diversidad e inclusión en pleno desarrollo.  Porque esta cultura en las empresas abre puertas para la innovación. Según una investigación de la consultora McKinsey en América Latina, las empresas que invierten en diversidad de género, raza y orientación sexual tienden a superar el desempeño financiero de las que no son diversas. Cuanto más pluralista es un negocio, más estimuladas se sienten las personas a contribuir con nuevas ideas e iniciativas innovadoras.

En el último año, todos entendimos el rol vital de la tecnología para superar los desafíos mundiales, como el de la pandemia del Covid-19. Nuestro propósito nunca fue tan crítico: vimos cómo nuestro trabajo ayudó a mantener hospitales; familias y personas conectados durante el período de confinamiento; ayudamos a las empresas a mantener sus operaciones vivas, fluidas. Y todo eso solo fue posible porque contamos con un equipo excepcional, plural. Individuos diferentes, de talentos individuales y que, juntos, son capaces de crear cosas increíbles con la agilidad que el escenario mundial impone.

Cuando me pregunto de qué manera vamos a dejar este mundo mejor, tengo la certeza de que el camino comienza con el desarrollo de una cultura de trabajo diversa e inclusiva. Y tenemos una historia fuerte para contar al respecto.

Por: Cibele Garriante, Director Senior de Recursos Humanos en Lumen LATAM

La diversidad es una práctica que dejó de ser exclusiva del discurso de las empresas. En la sociedad en la que vivimos, es imprescindible cuidar a todo tipo de personas, especialmente a las minorías. Y este factor es aún más importante en la tecnología, donde las mujeres inscritas en carreras del área no alcanzan al 28%, por ejemplo, según informa ONU Mujeres.

En este sentido, anhelar ideas y tecnologías innovadoras, tener personas conectadas en todos los rincones del mundo y alcanzar grandes avances en la humanidad, sólo será posible si tenemos una diversidad de pensamientos para desarrollar estas innovaciones.

La tecnología como apoyo del factor humano

Actualmente, la IA ha contribuido, por ejemplo, desde la etapa de reclutamiento. Sí, el algoritmo puede entrenarse para ayudar a identificar sesgos en las descripciones de puestos de trabajo y ayudar a los sistemas a recomendar frases y palabras para crear descripciones de puestos más inclusivos. También puede estar presente en sistemas que realizan evaluaciones objetivas de habilidades, competencias y talentos, ignorando factores demográficos como género, raza y edad.

Un estudio divulgado por Mercer, analizó los impactos de las tecnologías de Diversidad e Inclusión en el mercado de trabajo y la creciente importancia que dichos softwares han adquirido: 43% de las soluciones existentes se concentra en la adquisición de talentos, mientras que solo el 12% se desarrolla para el compromiso y retención de los colaboradores.

A pesar del valor indiscutible de dichas iniciativas, resulta fundamental mantener el sentido crítico y sensible en cada etapa y en las iniciativas en una corporación. La tecnología es una parte del proceso. Esta ayuda  no excluye la mirada atenta de los gestores y los análisis recurrentes para combatir las desigualdades salariales y el prejuicio en el ambiente de trabajo. Porque la empatía y el respeto, por sobre todas las cosas, son y siempre serán inherentes al ser humano.

Encarar la diversidad como factor de innovación

Una cosa es segura: el progreso no puede darse sin cuidado y responsabilidad. Y eso comienza mirando hacia adentro, a nuestra gente.  Recientemente, divulgamos nuestro informe Ambiental, Social y de Gobernanza (ESG) de 2020. Un trabajo global fundamental que nos guía para desarrollar y mejorar las estrategias que construyen el futuro de la empresa.

Fue un año intenso.  Aumentamos las metas de diversidad lanzando programas mejorados, que incluyen capacitación sobre sesgo inconsciente, paneles de contratación, proyectos de orientación sobre diversidad, la conclusión de un estudio de equidad salarial, entre otras acciones.  En abril, la revista Forbes nominó a Lumen para su lista de Mejores Empleadores para la Diversidad por segundo año consecutivo, en los Estados Unidos.

Lo que más me enorgullece es ver nuestro trabajo sobre diversidad e inclusión en pleno desarrollo.  Porque esta cultura en las empresas abre puertas para la innovación. Según una investigación de la consultora McKinsey en América Latina, las empresas que invierten en diversidad de género, raza y orientación sexual tienden a superar el desempeño financiero de las que no son diversas. Cuanto más pluralista es un negocio, más estimuladas se sienten las personas a contribuir con nuevas ideas e iniciativas innovadoras.

En el último año, todos entendimos el rol vital de la tecnología para superar los desafíos mundiales, como el de la pandemia del Covid-19. Nuestro propósito nunca fue tan crítico: vimos cómo nuestro trabajo ayudó a mantener hospitales; familias y personas conectados durante el período de confinamiento; ayudamos a las empresas a mantener sus operaciones vivas, fluidas. Y todo eso solo fue posible porque contamos con un equipo excepcional, plural. Individuos diferentes, de talentos individuales y que, juntos, son capaces de crear cosas increíbles con la agilidad que el escenario mundial impone.

Cuando me pregunto de qué manera vamos a dejar este mundo mejor, tengo la certeza de que el camino comienza con el desarrollo de una cultura de trabajo diversa e inclusiva. Y tenemos una historia fuerte para contar al respecto.

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