La universidad del futuro y los retos en la #educación

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En el último año la educación en América Latina ha tenido que enfrentar importantes retos de conectividad, inclusión y metodologías, debido a la pandemia del coronavirus. Por ejemplo, según la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), casi el 50% de los hogares de la región carecen de conexión a internet y es probable que se haya producido una pérdida del aprendizaje en un 25%.

Para México, el reto más evidente al momento del mandato de la educación a distancia fue la desigualdad en el acceso a los recursos, considerando que el 76.6% de la población urbana contaba con acceso a internet, mientras que solo el 47.7% de la población rural cuenta con acceso a este servicio[i], pero al igual que en toda la región, no es el único.

Es por esto que, con el propósito de comprender la transformación de la educación en Latinoamérica, D2L empresa canadiense con experiencia de más de 20 años desarrollando tecnologías enfocadas en la educación virtual, citó a varias universidades de la región para ahondar en los factores que han afectado a sus instituciones y cómo planean ofrecer valor a una gama cada vez más diversa de estudiantes, a raíz del coronavirus.

Bajo esta premisa D2L creó el concepto “La Universidad del Futuro”, una serie de pláticas y acercamientos con los protagonistas del cambio, los encargados de crear hoy la universidad del mañana, para analizar lo que depara el futuro para el sector, dejando claro que la transformación de la educación debe enfocarse en los siguientes tres aspectos:

  1. Conectividad

La Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL), afirma que todavía hay más de 500 millones de personas que no tienen acceso a telefonía e internet; y precisamente, la Dra. Ana Marla Mass, Decana de la Universidad Virtual UADE Argentina, afirma que uno de los retos más grandes al inicio de la pandemia fue “acoplar la metodología presencial a virtual, el cambio cultural y tecnológico, la capacitación de docentes y alumnos para poder funcionar en la nueva realidad”.

De manera que resultan indispensables recursos en la región, que garanticen altos niveles de conectividad desde las zonas rurales en adelante y evitar el incremento de la deserción académica.

  1. Transformación digital

Mario Sánchez, Director Regional de D2L para Latinoamérica, aseguró que “en medio de esta crisis sanitaria, las universidades tuvieron que pasar por varias fases desde la rápida adaptación de herramientas digitales para darle continuidad a la educación, hasta lo que se espera cuando volvamos a la normalidad, pues vamos a ver una adopción muy fuerte de tecnología que complementa la educación y su empoderamiento”.

José Valdez Cotera, CIO de la red de Universidades Anáhuac México, afirma que es importante “identificar esos procesos claves que aún no están totalmente digitalizados como: chatbots para soporte o apoyo a alumnos y personal administrativo; avanzar en temas de pagos digitales y carritos de compra; realidad ampliada (laboratorios, taller de cocina); y enfocarse en la analítica, donde el big data es clave”.

Por otra parte, Ernesto Garnica, CIO de EAFIT Colombia, asegura que es importante implementar: “inteligencia artificial, data y analítica, machine learning (cómo generar modelos predictivos), realidad virtual”, todo con el fin de transformar los contenidos para lograr una inmersión más fuerte en los estudiantes.

  1. Modelos educativos:

El reto más grande fue moverse de una metodología tradicional, donde el docente está en el centro facilitando el conocimiento a estudiantes pasivos y activos. Marlena León Mendoza, Vicerrectora Académica de la Universidad de las Américas, afirmó: “la Universidad del Futuro va a demandar que no solo el docente domine las técnicas didácticas, sino también las tecnologías y tenga la capacidad de explotar varios sentidos simultáneamente”.

Otro aspecto importante es que, para seguir promoviendo la frontera entre la construcción del conocimiento y la Universidad del Futuro, “es necesario una mayor complementación entre los modelos tradicionales de investigación, de la experimentación física con los modelos de analítica y simulación”, según Ernesto Garnica, CIO de EAFIT Colombia.

En conclusión, “La Universidad del Futuro” se visualiza con aulas móviles y verdaderamente universales; sin fronteras ni para los alumnos, ni para los docentes. Con una estrategia tecnológica robusta, que es parte de su núcleo, acompañada de políticas públicas que permitan la conectividad. Una universidad que reconoce los conocimientos y las competencias y da credenciales laborales flexibles y más rápidas.

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