#VACUNAS APÓCRIFAS VS Covid-19

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En muchos Estados de la república se lleva un avance considerable en el Plan nacional de vacunación contra el virus SARS-CoV-2, al día de hoy se han aplicado más de 9 millones de dosis, beneficiando primeramente a los médicos de primera línea y adultos mayores. Debido al proceso espaciado de vacunación, ya hay quienes buscan obtener el beneficio de la vacuna a través de otros medios. Por lo cual, han comenzado a surgir casos de comercialización ilegal de vacunas, que, de acuerdo a la Secretaría de Salud, son apócrifas en tanto que Cofepris recientemente también informó del decomiso de un lote en Campeche de 5700 dosis falsas.

Esta situación no se puede permitir y debe ser castigada hasta las últimas consecuencias por poner en riesgo a la población. En el caso de las vacunas contra COVID-19, en este contexto de pandemia, se duplica la gravedad, ya que se puede hacer creer a la persona que ha generado los anticuerpos necesarios y puede dejar de seguir las medidas sanitarias, cuando puede ser foco de contagio para personas que les podría resultar fatal.

Hay que recordar que el Gobierno federal, en coordinación con autoridades estatales municipales, son los únicos responsables de asegurar la inmunización de la población. Cualquier vacuna que circule en el mercado, estaría fuera del plan nacional de vacunación y podría sufrir las consecuencias arriba mencionadas. Si el Gobierno no tuviera el control de las vacunas, se propiciarían las condiciones para que se multiplicara exponencialmente la falsificación de vacunas.

De acuerdo con la Maestra en Ciencias Cecilia Padierna Mota Gerente de desarrollo de nuevos negocios de Laboratorios de Especialidades Inmunológicas (LEI): “Es importante mencionar que, respecto a la importación de vacunas, dadas las condiciones de la pandemia, todas éstas realizaron el proceso de autorización para uso de emergencia, tal es el caso de Pfizer-BioNTech, AstraZeneca, SinoVac, Sputnik V y Cansino. Sin embargo, todas ellas fueron sometidas a mecanismos de control para asegurar la calidad, eficacia y seguridad de las mismas. Todo lo anterior, realizado por COFEPRIS a través de su laboratorio nacional de referencia de la Comisión de Control Analítico y Ampliación de Cobertura (CCAyAC), y de las capacidades de cada empresa productora y sus proveedores.

Tal es el caso de Los Laboratorios LEI quienes han participado en este proceso y adicionalmente han realizado poco más de 20 mil pruebas PCR de COVID-19.

Actualmente México está recuperando el liderazgo regional en vacunas. En menos de un año se han consolidado dos proyectos de formulación y envasado local contra SARS-CoV-2, caso específico en Liomont (Lerma) y Drugmex (Querétaro). Demostrando así que México es capaz de proveerle a su población insumos para la salud de muy alta tecnología.

Dentro de este proceso es importante también resaltar que en nuestro país se cuenta con proveedores de materias primas, sistemas críticos para la producción de vacunas, de control de calidad, de estudios clínicos, amplia madurez de la regulación sanitaria y lo más importante, profesionistas con el talento y la pasión necesarios para sacar adelante proyectos de esta magnitud.

Si bien existe un avance considerable en el tema de vacunas, es imperante desarrollar proyectos científicos locales. Hay que recordar que se han importado todas las que se han aplicado en México. Existen esfuerzos en el tema de vacunas, pero es preciso que se cuente con la orientación regulatoria necesaria y estrategias de calidad para hacerlos una realidad.

Finalmente es importante también echar a andar el engranaje con la masa crítica de científicos que tenemos en el país, y que sean parte de la solución a los problemas de salud que nos aquejan en este momento y de otros que hemos cargado por años.

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